FRESIAS

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La freesia o fresia es una de las flores que pueden alegrar la casa y el jardín durante la primavera, sobre todo, teniendo en cuenta que es una de las primeras en florecer y que su característico y agradable aroma será un inigualable ambientador para nuestro entorno. Se trata de una planta bulbosa (de papa), que posee un tallo subterráneo con forma de cebolla.  La freesia alcanza entre 20 y 40 cm de altura y posee hojas largas y estrechas, de color verde oscuro, que alcanzan una longitud de más de 15 cm. Las flores son acampanadas, de unos 3 ó 4 cm. de largo, con colores muy variados, desde el blanco hasta el violeta o rojo. La planta florece anualmente, en primavera, manteniéndose durante unos quince días fresca y viva, con una fragancia muy agradable y embriagadora.

Plantación:

La época para sembrarlos es en otoño, especialmente cuando no haga mucho frío, porque la fresia no aguanta bien las heladas. En caso de ser un clima duro, conviene plantarlas en maceta para resguardarlas del frío del invierno. Lo más adecuado es ubicarlos en un lugar donde dé bien el sol, ya sea en suelo con buen drenaje o en macetas, y siempre con una tierra fértil, incluso abonada previamente, ya que necesita muchos nutrientes.

Para determinar si el suelo drena o no bien, obsérvalo con atención después de una fuerte lluvia. Si puedes localizar charcos cinco a seis horas después de la última gota de lluvia, significa que el suelo es demasiado compacto y no drena adecuadamente.  Para solucionar debes mezclar la tierra con arena, corteza molida o materia orgánica descompuesta (en proporción 3 partes de tierra por 1 parte de arena o corteza).

La profundidad a la que se tienen que colocar es de algo menos de 10 cm. y con una distancia similar entre ellos para que puedan crecer nuevas raíces. Además, conviene situar una vara al lado de cada bulbo, porque facilitará que la planta se enderece cuando vaya creciendo.

Riego:

En cuanto al riego, debe efectuarse cada dos o tres días cuando brota y florece.  Luego se espacia más y finalmente se suspende cuando se seca. Conviene que las fresias estén siempre situadas al sol, porque son la temperatura y la intensidad de la luz las que regulan la floración, que se produce unas ocho semanas tras la plantación, y garantizan un crecimiento adecuado.

Floración:

Cuando la planta está ya seca y la tierra no tiene humedad, hay que recolectar los bulbos que servirán para el próximo año. Es importante dejarlos al aire y después guardarlos en cajas en un lugar seco, separados por colores, para evitar que éstos se mezclen en próximas temporadas. De lo contrario, las flores tienden con el tiempo a adoptar un tono anaranjado debido a la mezcla de colores.